DIOS BENDICE ESTE AUTOMÓVIL.

on martes, 19 de junio de 2012





Este es el automóvil de Dios.
Ni causa ni recibe daños en su tránsito.
La mano de Dios lo conduce.
La sabiduría de Dios escoge la ruta.
La ley del orden y del mecanismo
perfecto se manifiesta en todo su mecanismo.
No hay temor en sus ocupantes pues la
presencia de Dios les bendice con Espíritu de paz.
El conductor de este automóvil es un emisario
del Espíritu.
La sabiduría de Dios le inspira vigilancia,
buen juicio y decisiones rápidas.
La paciencia de Dios le infiltra temperancia
y cortesía.
El Espíritu del Señor está en él y le dirige en
todos los caminos.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Este es el automóvil de Dios.
Ni causa ni recibe daños en su tránsito.
La mano de Dios lo conduce.
La sabiduría de Dios escoge la ruta.
La ley del orden y del mecanismo
perfecto se manifiesta en todo su mecanismo.
No hay temor en sus ocupantes pues la
presencia de Dios les bendice con Espíritu de paz.
El conductor de este automóvil es un emisario
del Espíritu.
La sabiduría de Dios le inspira vigilancia,
buen juicio y decisiones rápidas.
La paciencia de Dios le infiltra temperancia
y cortesía.
El Espíritu del Señor está en él y le dirige en
todos los caminos.

Jacinto Wallis Cabrita dijo...

Hacen unos treinta años me regalaron un cartoncito donde estaba impresa esta oración, con el tiempo se fue desintegrando el papel, haciendola ilegible en muchas partes, se me ocurrió copiar parte de ella en un buscador, y acabo de encontrarla, se la estoy enviando a mis amistades.
Doy fe de los resultados que se obtienen bajo el amparo de esta oración.
Jacinto Wallis Cabrita.

Anónimo dijo...

Este es el automóvil de Dios.
Ni causa ni recibe daños en su tránsito.
La mano de Dios lo conduce.
La sabiduría de Dios escoge la ruta.
La ley del orden y del mecanismo
perfecto se manifiesta en todo su mecanismo.
No hay temor en sus ocupantes pues la
presencia de Dios les bendice con Espíritu de paz.
El conductor de este automóvil es un emisario
del Espíritu.
La sabiduría de Dios le inspira vigilancia,
buen juicio y decisiones rápidas.
La paciencia de Dios le infiltra temperancia
y cortesía.
El Espíritu del Señor está en él y le dirige en
todos los caminos.

Claudio Llabres dijo...

Este es el automóvil de Dios.
Ni causa ni recibe daños en su tránsito.
La mano de Dios lo conduce.
La sabiduría de Dios escoge la ruta.
La ley del orden y del mecanismo
perfecto se manifiesta en todo su mecanismo.
No hay temor en sus ocupantes pues la
presencia de Dios les bendice con Espíritu de paz.
El conductor de este automóvil es un emisario
del Espíritu.
La sabiduría de Dios le inspira vigilancia,
buen juicio y decisiones rápidas.
La paciencia de Dios le infiltra temperancia
y cortesía.
El Espíritu del Señor está en él y le dirige en
todos los caminos.c.ll

Anónimo dijo...

Este es el automóvil de Dios.
Ni causa ni recibe daños en su tránsito.
La mano de Dios lo conduce.
La sabiduría de Dios escoge la ruta.
La ley del orden y del mecanismo
perfecto se manifiesta en todo su mecanismo.
No hay temor en sus ocupantes pues la
presencia de Dios les bendice con Espíritu de paz.
El conductor de este automóvil es un emisario
del Espíritu.
La sabiduría de Dios le inspira vigilancia,
buen juicio y decisiones rápidas.
La paciencia de Dios le infiltra temperancia
y cortesía.
El Espíritu del Señor está en él y le dirige en
todos los caminos.

Anónimo dijo...

alexis Este es el automóvil de Dios.
Ni causa ni recibe daños en su tránsito.
La mano de Dios lo conduce.
La sabiduría de Dios escoge la ruta.
La ley del orden y del mecanismo
perfecto se manifiesta en todo su mecanismo.
No hay temor en sus ocupantes pues la
presencia de Dios les bendice con Espíritu de paz.
El conductor de este automóvil es un emisario
del Espíritu.
La sabiduría de Dios le inspira vigilancia,
buen juicio y decisiones rápidas.
La paciencia de Dios le infiltra temperancia
y cortesía.
El Espíritu del Señor está en él y le dirige en
todos los caminos.

Evelyn Melone dijo...

Anónimo dijo...

alexis Este es el automóvil de Dios.
Ni causa ni recibe daños en su tránsito.
La mano de Dios lo conduce.
La sabiduría de Dios escoge la ruta.
La ley del orden y del mecanismo
perfecto se manifiesta en todo su mecanismo.
No hay temor en sus ocupantes pues la
presencia de Dios les bendice con Espíritu de paz.
El conductor de este automóvil es un emisario
del Espíritu.
La sabiduría de Dios le inspira vigilancia,
buen juicio y decisiones rápidas.
La paciencia de Dios le infiltra temperancia
y cortesía.
El Espíritu del Señor está en él y le dirige en
todos los caminos.

Anónimo dijo...

Este es el automóvil de Dios.
Ni causa ni recibe daños en su tránsito.
La mano de Dios lo conduce.
La sabiduría de Dios escoge la ruta.
La ley del orden y del mecanismo
perfecto se manifiesta en todo su mecanismo.
No hay temor en sus ocupantes pues la
presencia de Dios les bendice con Espíritu de paz.
El conductor de este automóvil es un emisario
del Espíritu.
La sabiduría de Dios le inspira vigilancia,
buen juicio y decisiones rápidas.
La paciencia de Dios le infiltra temperancia
y cortesía.
El Espíritu del Señor está en él y le dirige en
todos los caminos.

Unknown dijo...

En verdad es un regalo de dios.
Date la oportunidad de ponerte de verdad en sus manos, bas a disfrutar al conducir el automobil de nuestro padre.

Carolina Salazar Alvarado dijo...

Este es el automóvil de Dios.
Ni causa ni recibe daños en su tránsito.
La mano de Dios lo conduce.
La sabiduría de Dios escoge la ruta.
La ley del orden y del mecanismo
perfecto se manifiesta en todo su mecanismo.
No hay temor en sus ocupantes pues la
presencia de Dios les bendice con Espíritu de paz.
El conductor de este automóvil es un emisario
del Espíritu.
La sabiduría de Dios le inspira vigilancia,
buen juicio y decisiones rápidas.
La paciencia de Dios le infiltra temperancia
y cortesía.
El Espíritu del Señor está en él y le dirige en
todos los caminos.

Unknown dijo...

Este es el automovil de Dios. Ni causa ni recibe daños en si transito. La mano de Dios o conduce. La sabiduria de Dios escoje la ruta. La ley del orden y del mecanismo. No hay temor en sus ocupantes pues la presencia de Dios les bendice con espiritu de paz. El conductor de este automovil es un emisario del espiritu santo. La sabiduria de Dios le inspira vigilancia, buen juicio y desiciones rapidas. La paciencia de Dios le infiltra temperancia y cortesia. El espiritu del señor esta en el y le dirige en todos sus caminos. Amen.

Unknown dijo...


Este es el automóvil de Dios.
Ni causa ni recibe daños en su tránsito.
La mano de Dios lo conduce.
La sabiduría de Dios escoge la ruta.
La ley del orden y del mecanismo
perfecto se manifiesta en todo su mecanismo.
No hay temor en sus ocupantes pues la
presencia de Dios les bendice con Espíritu de paz.
El conductor de este automóvil es un emisario
del Espíritu.
La sabiduría de Dios le inspira vigilancia,
buen juicio y decisiones rápidas.
La paciencia de Dios le infiltra temperancia
y cortesía.
El Espíritu del Señor está en él y le dirige en
todos los caminos.

Unknown dijo...

Yo la acobo de encontrar y la hago con mucha fe. Creo en ti mi Dios.

Publicar un comentario

 
;